Hay otra Euskadi posible y deseable, la de la ciudadanía, de las libertades, de la democracia y de los derechos sociales, la del diálogo y del empleo social, la que integra a los diferentes, la que sabe que el mestizaje nos dará la riqueza en el futuro, la de la convivencia y la paz.
Esa es la Euskadi del futuro que los socialistas reivindicamos. Esa es la Euskadi en la que quiere instalarse una sociedad madura, moderna, abierta, con deseos de pasar, de una vez por todas, la página de los viejos debates identitarios que sólo nos dividen y nos enfrentan.
(…)
Por cierto, quiero dirigirme a Carlos Iturgáiz, que ayer dijo que Zapatero y los socialistas seríamos los responsables de los asesinatos si ETA cometía un nuevo atentado, a Antoñito Basagoiti, que para disculpar las tonterías de Aznar y sus copas de vino ha dicho qué Gobierno es éste que prohibe tomarse dos o tres copas, pero permite que haya dos o tres etarras en las listas, a Jaime Mayor Oreja que ayer en Granada volvió a decir que Zapatero necesita a ETA para hacer una España irreconocible, y al propio José María Aznar, que entre copa y copa dijo en Canarias que Zapatero había pactado con ETA su vuelta a las instituciones.
Y a Rosa Díez, que anteayer llamó a la rebelión contra el Gobierno por rendirse ante ETA, quiero decirles que sus palabras y sus hechos son la muestra más indecente de quien hace y tiene una forma miserable de hacer política.
Es miserable e indecente acusar a los socialistas de rendirse ante ETA, es miserable e indecente decir que claudicamos ante la violencia, pero lo es más señalarnos con el dedo como cómplices del terror y de los posibles asesinatos, apuntó.
Todo lo que hacen los socialistas vascos tiene el objetivo la paz y la libertad de todos, que desaparezca definitivamente la violencia, que nadie más en este país tenga que pasar por lo que hemos pasado nosotros, que no tengamos que llorar una sola víctima más y, si no lo conseguimos, sólo habrá un responsable: ETA y quienes son incapaces, con listas o sin listas, de independizarse de la violencia”.
Y ahora, ¿qué han hecho ellos?, ¿qué ha hecho el PP?, ¿nos ha ayudado?, ¿se ha sumado a la unidad de los demócratas contra los violentos?. No, sólo han puesto palos en las ruedas. Sólo han utilizado el terrorismo, no para acabar con él, sino con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Han creído que en política vale todo, que ‘cuanto peor, mejor’, han resucitado el fantasma de las dos Españas enfrentadas y han envalentonado a la extrema derecha porque, como siempre, prefieren una España rota que una España roja.
No todo vale en política, que no todo es legítimo, y que los socialistas no estamos dispuestos a aguantar a sus voceros, a sus mentiras y a sus insultos.
Quiero recordar que fuimos los socialistas los que defendimos la Constitución y el Estatuto mientras los populares votaban en contra, ¿quién ha defendido la libertad, quién salía a los funerales de víctimas de ETA cuando ellos estaban debajo de las piedras, quién ha levantado la bandera de la paz en todas las circunstancias, quién dijo no a la guerra, a la manipulación y a la mentira, quién propuso el Pacto de Ajuria Enea y el Pacto por las Libertades y quién, después del atentado de Barajas, se manifestó en Madrid y en Bilbao por la paz, por la vida y contra del terrorismo, mientras ellos se manifestaron siete veces en contra del proceso de paz?
Por ello, no pueden darnos lecciones ahora de nada. Lo único que han hecho es comprarse un billete para irse a la extrema derecha, a la derecha más rancia de toda Europa. Por eso os digo que estas elecciones no las van a ganar los miserables, sino los dignos, los que hacen de la política un ejemplo de dignidad.
Ganarán los comicios los que defienden la democracia y el Estado de Derecho, los que respetan la Justicia siempre, no sólo cuando conviene, no quienes la utilizan en beneficio propio, no quienes llevan a los tribunales a sus adversarios políticos, no quienes convocan manifestaciones cuando no les conviene las decisiones de la Justicia.
Ganarán quienes estén dispuestos a dejarse la piel por los demás. Ganarán los que utilicen el urbanismo para hacer ciudad y no para hacer caja, quienes demuestren que es más importante hacer viviendas sociales que hacerse fotos, que es lo único que sabe hacerse el señor Madrazo.
Y siempre buscando la suma y no la división para poder construir un país entre todos.
A los socialistas, nos importa la identidad o la pertenencia, pero no son nuestro referente fundamental, porque, en demasiadas ocasiones, hay quien lo utiliza para dividir y enfrentar.
Nosotros, por el contrario, buscamos la convivencia y la integración, y es que, ser socialista es un compromiso para enfrentarse a las situaciones más adversas, a la amenaza, al ataque de la violencia, a la pérdida de la libertad personal para dedicarse a los demás.
Ser socialista es tener raíces, integrarse y amar la tierra que te permite vivir para proyectarse al mundo. Amamos Euskadi, pero no nos miramos al ombligo, miramos al horizonte.
Patxi López. Fiesta de la Rosa 2007